Semana Santa de Albacete / Imagineria / Escultores
José Zamorano Martínez
Escultor manchego nacido en Hellín (Albacete) especializado preferentemente en temas religiosos. Estudió en la Escuela de Bellas Artes, fue alumno de Federico Coullant-Valera y aprendió dibujo en el Museo de Reproducciones de El Casón.
Desde niño manifiesta su predisposición hacia la escultura. Con 17 años inicia sus estudios merced a una beca de la Diputación y a una ayuda del Ayuntamiento de Hellín.
Artista del barro y de la madera, que no dejó de trabajar el hierro y la piedra, desde su más tierna infancia se convirtió en ese imaginero que Hellín recordará siempre por las numerosas obras que ha dejado en su patrimonio, a los que sumar una larga legión de pasos de Semana Santa distribuidos por toda la provincia (entre ellos muchos de la capital). La Semana Santa tiene un legado de obras que seguirán recorriendo las calles de muchas localidades de la provincia e incluso del extranjero, que ha elaborado desde su taller-taller estudio del viejo molino.
También realizó otro tipo de obras como el monumento a Félix Rodríguez de la Fuente que ocupa un espacio principal en el Parque Municipal de Hellín. Realizó multitud de obras para otras poblaciones de Castilla-La Mancha, Murcia, Andalucía o Madrid. Hace unos años el Ayuntamiento de Hellín le dedicó una calle y se estaba preparando un gran homenaje por parte de los responsables de la organización de la Semana Santa que desgraciadamente no podrá recibir.
En Albacete capital dejó grandes obras para la Semana Santa : la primera de ellas Ntra. Sra. de la Amargura del año 1961. Después vendrían la Oración en el Huerto, Jesús Cautivo en su Prendimiento, San Juan del Mayor Dolor, San Pedro del Mayor Dolor, Santísima Virgen del Amparo, Ntra. Sra. de Gracia y Esperanza, Ntro. Padre Jesús de la Pasión en su Caída, Santa María Magdalena, Negación de San Pedro, Stmo. Cristo de la Misericordia, Santísima Virgen de las Penas.
Otras obras religiosas, como el bellísimo crucificado que preside el presbiterio de la céntrica parroquia de San José de la capital albaceteña, dan testimonio de la importante herencia que hemos recibido de las manos de este gran escultor.
La Junta de Cofradías de Semana Santa de Albacete, agradecida por su trabajó, dedicó un importante homenaje a D. José Zamorano, que consistió en una exposición en el Museo Municipal con toda su escultura procesional, así como un reconocimiento en el acto de apertura de esta exposición.
Todo esto convirtió a Zamorano en nuestro amigo. Él sabía que siempre apreciamos su labor. Nosotros siempre supimos el afecto que tenía por la Semana Santa de la capital, así como por la de todos los responsables de las distintas Cofradías.
Falleció en Hellín el 27 de julio de 2008 a los 78 años de edad. Sus restos reposan en el cementerio del municipio.
