Semana Santa de Albacete
Obispado
En medio de nuestros quehaceres y ocupaciones nos hemos acercado, un año más, a las puertas de la Semana Santa. Hasta alcanzar este momento hemos recorrido previamente el camino de la Cuaresma, en que hemos sido invitados a mirar nuestro interior y a configurar nuestra vida con los valores del Evangelio.
“Ha llegado la hora en que el Hijo del Hombre va ser glorificado” ( Jn. 12,23). Así anunciaba Jesús el momento de su muerte. Es verdad que antes de su glorificación tendrá que pasar por el trago amargo de la pasión, donde quedará patente su amor al Padre y su amor a los hombres. La gloria de la resurrección se gesta en la cruz y en la muerte
En la Semana Santa celebramos, pues, un misterio de amor y de esperanza, el misterio del amor más grande, que es dar la vida por aquellos a los que se ama .
Quienes, tras vivir el escándalo de la pasión, se abrieron a la experiencia de la resurrección, se llenaron de alegría y fortaleza, entendieron con una luz nueva los dichos y los hechos del Señor hasta entonces no comprendidos del todo. También hubo quienes miraron y no vieron. ¿Seremos nosotros simplemente espectadores de lo que en la próxima Semana Santa va acontecer en nuestra ciudad? ¿Haremos lo posible por participar en la celebración de estos misterios, que serán actualizados sacramentalmente en la liturgia?. ¿Dejaremos , al menos, que nos cale el sentido de lo que significan y rememoran las imágenes y los pasos de nuestras procesiones, que escenificarán estos misterios en las calles?
Las procesiones, que son una catequesis plástica, constituyen el mejor complemento a la liturgia. Son, además, la expresión de una fe hecha cultura., que combina con admirable maestría rítmica color, luz y sonido para deleite de los sentidos, piedad y sentimiento para alimento del alma.
Sé que en ello está empeñada la Junta de Cofradías de Semana Santa y su junta directiva. ¡Enhorabuena¡. Cultivar el sentido religioso y eclesial de las procesiones pertenece a la tradición más genuina de las Cofradías, es parte esencial de su identidad.
Deseo tanto a quienes han sumido un generoso protagonismo en nuestra Semana Santa, como a los espectadores, una fructuosa Semana Santa 2010
+Ciriaco Benavente Mateos. Obispo de Albacete
BIOGRAFÍA MONS. D. CIRIACO BENAVENTE MATEOS
Mons. D. Ciriaco Benavente Mateos nació el 3 de enero de 1943 en Malpartida de Plasencia, provincia de Cáceres y diócesis de Plasencia.
Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario de Plasencia y fue ordenado sacerdote el 4 de junio de 1966. Es Graduado Social por la Universidad de Salamanca (1971).
Comenzó su ministerio sacerdotal en el pueblo salmantino de Béjar, donde fue coadjutor, de 1966 a 1972, y luego párroco, de 1973 a 1979, de la Parroquia de San Juan Bautista. Desde 1979 a 1982 fue Rector del Seminario de Plasencia y Delegado Diocesano del Clero entre 1982 y 1990.
Este último año fue nombrado Vicario General de la diócesis, cargo que desempeñó hasta su nombramiento episcopal. El 22 de marzo de 1992 fue ordenado Obispo en Coria. Obispo de la diócesis de Coria-Cáceres hasta diciembre de 2006.
En la Conferencia Episcopal Española ha sido Presidente de la Comisión Episcopal de Migraciones desde 1999 hasta 2005.
En la actualidad es miembro de las Comisiones Episcopales de Pastoral Social y Migraciones. Con fecha 16 de octubre de 2006 fue nombrado por el Santo Padre Benedicto XVI Obispo de Albacete, tomando posesión de la sede el día 16 de diciembre de 2006.


